El 50% de los españoles ha manifestado su voluntad de reducir el consumo de carnes procesadas (28%), carnes rojas, (1%) o ambas 23%, frente al 48% de los entrevistados que prevén no cambiar sus hábitos a raíz del reciente informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se afirma que "comer carne roja o procesada aumenta el riesgo de sufrir cáncer". Además, según el estudio realizado por IPSOS España, el 43% se muestra preocupado de una u otra forma por los resultados del informe, mostrándose muy preocupado (12%) o bastante preocupado (31%) .

El dictamen, que considera que este tipo de alimentos es "carcinógeno para los humanos" y lo incluye en el grupo de sustancias más peligrosas para la salud junto con el humo del tabaco, el alcohol, el plutonio o el aire contaminado entre otros 100 compuestos analizados, tuvo una gran repercusión en los medios de comunicación del país y provocó que casi toda la población española conociera la noticia, independientemente del sexo, edad o región. Así, el estudio señala que un 96% de la población conocía la noticia a las 24 h de producirse.

Las salchichas cocidas envasadas (95%), las hamburguesas (86%), las longanizas tipo fuet (74%) y el bacon (73%), son los productos más percibidos como procesados, seguidos del jamón cocido (69%), el salchichón (69%), embutidos de pavo (67%) o el chorizo (66%). Por otra parte, el jamón serrano (30%) y el jamón ibérico (28%) son los productos cárnicos menos percibidos como procesados.