La seguridad alimentaria es una de las grandes preocupaciones de la población y especialmente en el caso de los padres españoles, donde un 94% la sitúa entre sus prioridades cuando se trata de los más pequeños. La contaminación de los alimentos debido a la migración de químicos dañinos que componen los envases es un tema aún desconocido para algunos pero que ya preocupa a la mayoría de los padres españoles. Así lo muestra una encuesta realizada a nivel europeo por la consultora independiente InSites Consulting que, a su vez, destaca la preferencia de un 78% de los españoles por el vidrio a la hora de conservar alimentos para bebés, y que el 61% evita comprar comida infantil en envases que no sean de vidrio.

El vidrio cuenta con diversas características beneficiosas para la salud de todos los miembros de la familia. Entre otras propiedades, este material destaca por no contener químicos que puedan ser perjudiciales para la salud al estar compuesto por elementos naturales: arena de sílice, carbonato de sodio y caliza.

La preocupación de los europeos por la pureza de los contenidos y por la seguridad alimentaria se corresponde con una mayor exigencia normativa a la hora de limitar las migraciones. Está claro que cuanto menores sean las migraciones menor es el riesgo, hecho que favorece la preferencia del vidrio como material de envasado. A nivel europeo ya se han adoptado diversas medidas de concienciación relacionadas con la alimentación para los más pequeños.

La Comisión Europea recomienda a los padres utilizar botellas de vidrio. Asimismo, la Unión Europea también ha manifestado su preocupación por la seguridad alimentaria infantil prohibiendo en 2011 la venta e importación de biberones con Bisfenol A. Este compuesto químico, denominado comúnmente BPA y que imita al estrógeno, está relacionado con problemas de salud tales como enfermedades del corazón, cáncer de mama, obesidad o diabetes y se considera como posible causa potencial de problemas reproductivos, neurológicos o de comportamiento.