AMDPress.- El grupo bodeguero riojano Federico Paternina ha registrado una pérdidas de 2,8 millones de euros en el primer semestre de 2003, lo que supone un incremento del resultado negativo en un 24%, respecto al déficit de 2,26 millones obtenido en el mismo período del año anterior. De igual forma, el resultado bruto de explotación se ha situado en unas pérdidas de 0,19 millones, frente a los beneficios de 0,5 millones en el intervalo enero-junio de 2002.

En cuanto a la facturación, la cifra de ventas ha alcanzado los 16,08 millones de euros, creciendo un 11,5% respecto a los 14,4 millones registrada en el primer semestre del pasado ejercicio. Este incremento ha procedido del mercado exterior, cuyas ventas se han aumentado un 27%, mientras que en el territorio nacional los ingresos han crecido un 6%.

La compañía, con presencia en las denominaciones de origen de La Rioja, Ribera del Duero y Jerez, continúa con su proceso de reducir los stocks existentes, para mejorar la estructura financiera y adaptarlos a las necesidades de venta. En este sentido, Paternina ha reducido estos stocks de 79.494 a 64.416 miles de euros. En cualquier caso, la firma vinícola considera que los costes de la comercialización de la añada de 1999 han deteriorado los márgenes brutos; aunque prevé un “sensible mejoría en la segunda mitad del año”.

En el capítulo de gastos generales, la compañía resalta el incremento de los destinados a promoción y publicidad (que pasaron de 1,86 a 2,77 millones de euros); mientras que las amortizaciones y los gastos financieros han sido menores como consecuencia del criterio de amortización degresiva utilizado en los últimos ejercicios, la reducción de la deuda bancaria y el más bajo ritmo inversor.

En este apartado, Paternina ha destinado 603.000 euros a la reforma de la bodega de Ollauri (La Rioja), 432.000 euros a la mejora de la planta depuradora de Haro (La Rioja) y 205.000 a barricas de Rioja, así como 202.000 euros en mejoras en las fincas de Ribera del Duero.