AMDPress.- Gilles Mézière, director general de Lactalis Iberia, afirma en una entrevista en exclusiva para Aral Digital que “mi pretensión es demostrar a los distribuidores que nuestros productos desarrollan las categorías, de acuerdo a lo que el consumidor espera”. Mézière sostiene que la vocación de Lactalis “es mejorar las categorías en que opera; por eso, en los últimos cinco años, hemos lanzado algunas innovaciones, entre las que destacan la Mozzarella de Président y las Cremas de Queso. Obviamente, esto pretendemos realizarlo en todos los mercados, aunque somos conscientes de que realizarlo con la leche o los batidos va a ser muy complicado porque en España existe una competencia muy fuerte”.

El pasado 17 de septiembre, Lactalis firmó el acuerdo de compra de las filiales en España de Alliance Agro Alimentaire, adquiriendo Central Lechera Vallisoletana, fabricante de la leche Lauki, y El Prado Cervera, comercializador de la horchata Chufi y los batidos Choleck. “La empresa no prevé realizar ninguna reestructuración, salvo la creación de una sociedad de recogida de leche y el establecimiento de cada una de las cinco fábricas como sociedad”, anuncia Mézière.

Según Gilles Mézière, “uno de los principios del funcionamiento de Lactalis es que cada centro de actividad sea responsable de una cuenta de explotación, por lo que cada fábrica sólo debe preocuparse por procesar los mejores productos”. Por eso, prosigue el director general de Lactalis Iberia, “se creará una sociedad de recogida para que negocie anualmente el precio de entrada de la leche; después, las cinco fábricas venderán a la red comercial”.

Preguntado por los motivos de la compra, Mézière afirma con rotundidad: “Lactalis ha comprado para adquirir un tamaño importante en el sector lácteo español. Esta operación es una oportunidad para seguir vivos en el sector y, además, nos ha abierto las puertas de dos mercados donde no estábamos antes, la horchata y los batidos. A partir de ahora, Lactalis Iberia tendrá dos ejes estratégicos, que irán completamente por separado: por un lado, la red comercial de Président; por otro, la de líquidos, con Lauki, Chufi y Choleck”.

Gracias a la adquisición, Lactalis Iberia ofrece unas ventas consolidadas, para el ejercicio 2003, de 430 millones de euros y dispone de cinco centros de producción: Villalba (Lugo), Lalín (Pontevedra), Vic (Barcelona), Valladolid y Valencia. “En su día se comentó que íbamos a cerrar la fábrica de Vic, pero esto no es cierto. Es verdad que el contrato de alquiler nos obliga a abandonar la fábrica en septiembre de 2007, pero aún no sé qué haremos después”, comenta el director general, quien concluye afirmando: “Estamos más dispuestos a abrir que a cerrar; se trata de analizar dónde se encuentran las zonas de producción y las de consumo, y Cataluña es una zona fuerte en ambos casos”.

Con vistas al futuro, Mézière adelanta que se implantarán “los estándares de calidad de Lactalis en las fábricas que provienen de 3A, ya que esta cooperativa cesó la inversión en maquinaria y las fábricas están en algunos casos obsoletas”.

Finalmente, Mézière también se desvive por “convertir a Lactalis en una empresa española y, por tanto, otorgar un hueco a los productos españoles. Ahora mismo, por ejemplo, estamos lanzando una crema de queso semi curado, un producto español que, posiblemente, tendrá más aceptación que la crema de Camembert”. Y concluye Méziére diciendo que, además, “convertiremos a Président en una marca internacional con acento español”.