IRI ha participado en el 22º Congreso Aecoc de frutas y hortalizas, en el que se han debatido sobre la situación actual del sector de frutas y hortalizas. En este encuentro se ha analizado el futuro económico del sector, la nueva normalidad y el valor de la cadena, en las distintas intervenciones realizadas por los ponentes.

Pedro Egea, director del área de retail de IRI, ha sido el responsable de analizar las tendencias y evolución de frutas y hortalizas en gran consumo con la ponencia “Frutas y hortalizas: avanzando hacia la nueva normalidad”. Egea ha realizado un análisis de la situación de los frescos en el gran consumo, un sector que crece en un +10,0 % en el último TAM debido al incremento tanto del precio (+5,2 %) como de la demanda (+4,6 %). Los frescos, apunta Egea, son los productos que más contribuyen al crecimiento del total gran consumo, aportando 2.073 millones de euros en el último año.

La carne, seguida de las frutas y las verduras y hortalizas, son los productos que más contribuyen al crecimiento de los frescos.

España lidera el crecimiento en valor de frutas y hortalizas en Europa en lo que llevamos de año

Realizando una comparación con otros países europeos, se concluye que España lidera el crecimiento en valor de las frutas y hortalizas en los países europeos, con un 14 % en el último YTD, frente al 10,9 % de Países Bajos, 6,5% de Italia, 5,8 % de Francia y 2,7 % de Reino Unido.

Analizando los datos de los últimos meses, Egea ha destacado que, durante el período de abastecimiento y confinamiento, las verduras, hortalizas y frutas crecían en valor por encima de la alimentación seca, continuando esta tendencia en la desescalada y en la nueva normalidad. La demanda de verduras y hortalizas se disparó durante el confinamiento, señala Egea, manteniendo la tendencia creciente en la nueva normalidad. Asimismo, Egea ha destacado el relevante papel de los distribuidores y productores de frutas y hortalizas en momentos donde la demanda alcanzó picos inesperados poniendo a prueba la capacidad de reacción y flexibilidad del sector, que, demostró adaptarse rápidamente a las circunstancias garantizando de forma óptima el abastecimiento de la población.

Súper grande, el principal canal de venta de los frescos, perdía cuota en marzo y abril como consecuencia de la Covid-19 a favor de aquellas tiendas con alta capilaridad y de cercanía. En los meses de julio y agosto, este canal ha comenzado a recuperarse, pero sin alcanzar aún el peso que tenía en los meses precovid.

Los fabricantes y retailers creen que los productos relacionados con la salud serán los más elegidos por los consumidores en los próximos meses

Los frescos han sido siempre grandes protagonistas de la cesta de la compra de los consumidores, pero precisamente ahora que pasamos más tiempo y estamos aún más preocupados por nuestra salud, adquieren especial importancia. Frutas y hortalizas han desarrollado un papel muy importante en las distintas necesidades del consumidor durante el confinamiento: como ingrediente para cocinar, como productos beneficiosos para la salud y como snack saludable.

La crisis de la Covid potencia aquellas frutas con mayor aporte de vitamina C como los cítricos favorecidos por la tendencia a fortalecer las defensas frente al virus, mientras que en el caso de las verduras y hortalizas, los tubérculos y las verdes salieron ganadoras. Las frutas y hortalizas eco/bio crecieron a mayor ritmo que las regulares durante el periodo COVID y la desescalada, aunque vuelven a los niveles precovid en la nueva normalidad.

Poniendo el foco en el desarrollo en la nueva normalidad, Pedro Egea, ha señalado que según datos del estudio realizado por IRI y Lantern, los fabricantes y retailers creen que los productos relacionados con la salud serán los más elegidos por los consumidores en los próximos meses, mientras que iniciativas como la venta de comida lista para llevar y la venta asistida de frescos volverán una vez finalice la crisis sanitaria.

La crisis, según Egea, ha acelerado las tendencias. En primer lugar, durante el confinamiento se ha visto cómo el consumidor ha vuelto a los básicos esenciales, cocinando más en casa y con la salud como prioridad, saliendo por tanto muy beneficiados los frescos y más en concreto las frutas y hortalizas que sin duda tienen un gran potencial de crecimiento; por otro lado, destaca la proximidad, el origen local de los productos es un valor en alza para el consumidor, además de percibirse con mayor calidad fomentan la economía nacional, tan importante en estos momentos; finalmente, hay un foco en la sostenibilidad,  es decir, mejorar la conservación de los productos, la legislación y las críticas al plástico dan lugar a nuevos envases y embalajes sostenibles destinados a frutas, verduras y hortalizas.