El consumo de bebidas refrescantes en el hogar cayó el pasado año por tercer ejercicio consecutivo acumulando ya una contracción del -6,1% en valor y del -7,2% en volumen, lo que representa un recorte de 164 millones de litros y una pérdida de valor de 113,15 millones de euros en ese periodo. En todo caso, según los datos facilitados por la consultora IRI para el TAM febrero 2015, reflejan una ligera contención en ese descenso al ser del -3,3% en volumen y del -2,9% en valor (frente al -4 y -3,3%, respectivamente, del mismo periodo del año anterior). Así, las ventas alcanzaron los 2.130 millones de litros para un valor de 1.752,5 millones de euros. Cifras que para el Magrama llegan a los 2.048 millones de litros (-1,8%) y los 1.589,9 millones de euros (-2%), lo que supondría un consumo per cápita anual de 45,37 litros.

Ese descenso que acumula el mercado de bebidas refrescantes en los últimos ejercicios se sustenta en la caída de las bebidas de cola (la categoría con mayor peso con más del 50% de participación tanto en volumen como en valor) que alcanza un acumulado 2013-2015 del -8,4% en volumen (104,9 millones de litros menos) y del -7,6% en valor (81 millones de euros perdidos), al pasar de los más de 1.250 millones de litros vendidos en el TAM febrero de 2013 a los 1.151 millones de febrero de 2015 y de los 1.066 millones de euros facturados a los 984,8 de la actualidad.

Retroceso que repercute en el conjunto del mercado y que no ha podido ser compensado por los buenos resultados de las bebidas energéticas, que acumulan un avance del 29,3% en volumen (9,4 millones de litros más, hasta alcanzar los 41,6 millones actuales) y del 11,5% en valor (8,8 millones de euros, para alcanzar un valor de 85,5 millones de euros). Ni tampoco por las tónicas que, gracias a la "nueva generación de combinados", registran un incremento desde 2013 del 14,9% en volumen (casi 7 millones de litros más) y del 10,6% en valor (7,5 millones de euros).

Y todo ello en un entorno en el que los consumidores se decantan por productos más saludables (con menos cantidad de azúcar), lo que beneficia a categorías como las isotónicas y los tés por ejemplo (ligadas a una vida más sana vinculada a la práctica deportiva), y ofrece mayores posibilidades de crecimiento futuro a ambas además de a las no carbonatadas. Además del factor "salud", el largo periodo de crisis económica también ha afectado a este mercado que ha sufrido un recorte del consumo tanto fuera como dentro del hogar y ha provocado un trasvase hacia el conjunto de marcas de distribuidor (MDD) que alcanzan una cuota en el TAM febrero de 2015 del 25,8% del volumen total del mercado y del 13,3% del valor, manteniendo sus cifras pese al descenso global.

 

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1624 de la revista ARAL.