Después de más de 25 años establecidos en California, García Carrión abre ahora sede en Florida con red comercial propia, que abarca todo el territorio americano. Esta estrategia tiene como objetivo atender el crecimiento en Estados Unidos, país líder mundial en el consumo de vino tanto en valor como en volumen. Desde Florida se dirigirá la oficina de México, donde García Carrión es el máximo importador de vino español, y a su vez los países de Centroamérica y el Caribe.

Según ha informado la compañía, que ha invertido 850 millones de euros en los últimos 15 años, con esta operación la empresa familiar afianza el negocio en sus pilares fundamentales: "calidad, innovación, tecnología y rentabilidad".

El año pasado la compañía registró una facturación de 691,1 millones de euros. En el año 2014 la familia García Carrión recuperó el 100% de las acciones de la sociedad, y en la actualidad asegura tener una situación financiera "muy solvente". Los beneficios antes de impuestos del año 2015 fueron de 33 millones de euros, que suponen un crecimiento de un 60% respecto al año anterior, y un Ebitda de 96 millones de euros, lo que supone un ratio de deuda/ebitda del 2,9.

Con más de 125 años de historia, actualmente José García-Carrión, cuarta generación y actual presidente, junto con Luciano García Carrión, quinta generación, han llevado a esta empresa a ser la primera bodega de Europa y la cuarta del mundo.