Hijos de Rivera incorpora un nuevo miembro a su gama de vermut con el lanzamiento de la nueva variedad blanca. Tras la buena acogida recibida el pasado año a su versión en rojo, la compañía lanza al mercado este nuevo producto de cara al verano.

“Buscábamos el doble objetivo de lograr un vermut de gama clásica, elegante y sobrio, pero con un punto diferenciador como es propio de la compañía. Por ello, se realizaron distintas combinaciones de botánicos hasta completar 105 prototipos. De entre todos ellos, surgió nuestro Vermut Rivera Blanco. Un vermut macerado en lúpulo Nugget y raíz de genciana gallegos, corteza de naranja amarga, ajenjo y centaurea aromatizado con raíz de ruibarbo”, explica Ángela Leal, la maestra vermutera de la casa.

Este nuevo vermut ha sido desarrollado por el equipo de innovación de Custom Drinks manteniendo la seña de identidad en la elaboración de los vermuts de la casa, el lúpulo. En esta ocasión, se ha integrado lúpulo de la variedad Nugget cultivado en Galicia. De hecho, el Lúpulo Cosecha de Galicia procede de un proyecto, que inició Hijos de Rivera en el año 2004, para la recuperación del cultivo de lúpulo en el territorio.

Se presenta en botella de 75 centilitros, con una imagen clásica y retro que fomenta su reutilización gracias a la chapa de apertura mediante tapón mecánico

“Los lúpulos entran a formar parte del conjunto de botánicos que usamos para conformar el perfil de sabor y aroma de nuestros vermuts. En el rojo usamos la variedad Cascade, de origen americano y de doble aptitud, que aporta amargor y aroma. Y en el blanco usamos la variedad Nugget, que se plantó por primera vez en Galicia en el año 2003 y es una de las variedades americanas que se caracteriza por su alto amargor. Es uno de los primeros lúpulos considerados “súper-alfa”, según explica José Luis Olmedo, gestor de Proyectos de Cosecha de Galicia.

En el caso del nuevo Vermut Rivera Blanco, este se caracteriza por tener un color amarillo pálido y un aspecto brillante, así como un aroma a lúpulo acompañado de matices herbacéos, vegetales y notas terrosas, propias de las raíces, ruibarbo y genciana. En boca se presenta sobrio y complejo en botánicos y raíces, así como moderado en acidez y amargor.

Además, el producto se presenta en botella de 75 centilitros, con una imagen clásica y retro que busca reforzar valores de sostenibilidad, fomentando su reutilización gracias a la chapa de apertura mediante tapón mecánico, que permite volver a usar el envase una vez consumido el producto.