En los meses de duración del estado de alarma, la alimentación ha sido un sector clave para la economía española y uno de los pocos que ha seguido generando empleo. Es por ello que Adecco, a través de su división especializada Adecco Alimentación, ha realizado una radiografía de la situación. Según el estudio “Resetting Normal: redefiniendo la nueva era del trabajo”, elaborado por el Grupo Adecco, este sector se encuentra entre los más valorados por los españoles, con un 64% de encuestados que aprecian más ahora a sus profesionales que antes de la pandemia.

Esto se debe, en gran medida, a que se trata de un sector que ha sido capaz, no solo de garantizar la cadena de suministros en todo momento, sino también de amoldarse a las nuevas necesidades de los ciudadanos, que han modificado sus hábitos de consumo en un 87%.

Si antes de la pandemia tan solo un 19% afirmaba comprar en pequeños comercios, ahora esta cifra se ha elevado hasta alcanzar el 21%

Así, la irrupción de la Covid-19 y la incertidumbre a la que ha dado lugar han hecho que los consumidores sean más sensibles a los precios. De hecho, según los datos del estudio realizado por Adecco, el 53% de los consumidores afirma haber optado por productos más económicos durante el confinamiento. Por su parte, un 34% de los encuestados asegura no haber modificado dicho gasto, mientras que un 13% dice haber invertido más durante este periodo que antes de la cuarentena.

En cuanto a cuáles son las decisiones que se han tomado para ahorrar, un 35% de la muestra asegura haber apostado por las marcas de distribuidor o marcas blancas, y un 29% dice que ha conseguido reducir el gasto gracias a las ofertas y descuentos. Además, un 11% de las personas preguntadas asegura haber sustituido los alimentos de mayor valor, como la carne de vacuno y el pescado, por productos más económicos como el pollo y la alimentación seca.

Otra de las cuestiones tratadas en el estudio llevado a cabo por Adecco Alimentación ha sido la cantidad de productos que se han consumido durante el confinamiento. Un 66% afirma haber incrementado la cantidad de productos adquiridos y, de ellos, un 28% asegura estar manteniendo esta tendencia incluso una vez pasada la cuarentena.

Sin embargo, por primera vez, el precio se ha convertido en el principal factor de decisión a la hora de elegir el punto de venta y las compras son menos impulsivas y más reflexivas. Ahora, el consumidor compara productos y busca las opciones más económicas o los descuentos. Además, si antes de la pandemia tan solo un 19% afirmaba comprar en pequeños comercios, frente a un 39% que lo hacía en grandes superficies, tras la pandemia este porcentaje se ha elevado hasta alcanzar el 21%.

“Aún no se puede saber a ciencia cierta si estos comportamientos perdurarán en el tiempo, hay bastante incertidumbre a medio y largo plazo. Lo que sí es cierto es que se prevé, al menos inicialmente, un consumo racional y enfocado al ahorro por parte de los consumidores, así como una apuesta por el producto de proximidad, es decir, una especie de regreso a lo local, al producto más cercano”, según explica Mila Montañana, directora de Adecco Alimentación.