AMDPress.- Azucarera Ebro, empresa del Grupo Ebro Puleva, ha invertido 13,7 millones de euros en la mejora de la infraestructura de producción, logística y medioambiental de sus tres fábricas de Andalucía. De esta manera, estas factorías se han modernizado para la recepción de la remolacha de la Campaña Sur 2003, que comienza hoy, martes 3 de junio. Según la compañía, “las “previsiones apuntan a una cifra de molturación de 1,9 millones toneladas de remolacha, que se traducirán en una producción aproximada de 280.000 toneladas de azúcar”.

Azucarera Ebro concretó que la molturadora de Guadalete (Jerez de la Frontera) será la primera en entrar en funcionamiento y asumirá la recepción de 660.000 toneladas de remolacha. Por su parte, Guadalcacín (Jerez de la Frontera) será el destino del mayor volumen, con 710.000 toneladas; mientras que La Rinconada (Sevilla) prevé recibir 530.000 toneladas.

La compañía ha destacado que la remolacha se encuentra en un buen estado vegetativo y sana, aunque algo más retrasada que la pasada campaña. Este atraso, derivado de la tardanza de las siembras, se corrigió en parte por la evolución de las condiciones climáticas de los últimos meses.

Por otro lado, el Consejo de Administración de Puleva Biotech, otra de las empresas pertenecientes al grupo alimentario Ebro Puleva, propondrá en su próxima Junta General Ordinaria, a celebrar el 23 de junio, la modificación de sus estatutos sociales. Las principales reformas que se someterán a aprobación son la limitación del derecho de voto en la junta general; la composición, elección y cese del consejo de administración; y el cambio del objeto social de la sociedad, que incorporará una referencia expresa a la fabricación. En concreto, los nuevos estatutos sociales eliminarían la limitación del número máximo de votos que puede emitir un mismo accionista o sociedades pertenecientes a un mismo grupo, que es el equivalente al 15% de las acciones de la sociedad. De igual forma, se propone la inclusión de una diferenciación de los consejeros: los vinculados profesionalmente y de forma permanente (ejecutivos) y los no vinculados de manera profesional (no ejecutivos). Por último, el objeto social pasaría a ser la investigación, fabricación, desarrollo y comercialización de nuevos productos basados en ingredientes naturales con efectos positivos para la salud y que pueden mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población, a través de una reducción en la incidencia de ciertas enfermedades.