El secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, presidió el pasado 13 de septiembre el encuentro anual del Consejo Asesor de la Agencia de Información y Control Alimentarios (Aica), en el que se ha presentado la Memoria Anual de Actividades en 2017, la actividad inspectora y de control en 2018 y se han explicado las principales líneas de trabajo del plan anual de actuaciones de control de la agencia. En este sentido, desde Aica informaron sobre la imposición de más de 1.200 sanciones por un importe cercano a los 10 millones de euros, en las casi 4.000 inspecciones realizadas desde el comienzo de su actividad.

Fernando Miranda, en su primer Consejo Asesor como presidente, destacó que Aica se consolida como "organismo imprescindible y referente en el control de la Ley 12/2013, de 2 de agosto, de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, destacando que ha quedado demostrado que la ley de la cadena es necesaria para unas relaciones comerciales justas en el sector agroalimentario".

Asimismo, recordó que Aica realiza "una constante labor de inspección en todos los sectores y a todos los agentes que intervienen en las relaciones comerciales de la cadena, se ocupa de la tramitación de expedientes, investigación de denuncias recibidas así como de alegaciones presentadas por las empresas objeto de vigilancia". Todo ello en el marco de las competencias que tiene encomendadas y en colaboración y coordinación con las comunidades autónomas.

En el marco de la presentación de la actividad de Aica, se ha resaltado la transparencia con la que trabaja y labor de información que realiza la Aica con estas publicaciones sobre los datos de actividad, informes muy útiles para conocer la realidad del sector, animando a la máxima cooperación e implicación de todas las Administraciones para conseguir una radiografía completa de la realidad de la cadena alimentaria.

Por su parte, la nueva directora de Aica, Gema Hernández, ha anunciado que la Agencia intensificará en las próximas semanas los encuentros con los operadores que intervienen en la cadena alimentaria para conocer de primera mano sus inquietudes y fijar objetivos de cara a la definición del Plan de Control que se adaptará a las circunstancias actuales, teniendo en cuenta a todas las partes que intervienen en el proceso.