La campaña de Navidad se ha saldado este año con un incremento de las ventas en valor de gran consumo en hipermercados y supermercados del 1%, según el estudio realizado por IRI, que analiza la evolución de las ventas de los mercados de gran consumo en el periodo que comprende desde el 14 de diciembre hasta el 10 de enero.

Ha sido nuevamente la semana de Navidad la que más ha impulsado las ventas, como sucedía en la anterior campaña, registrando un crecimiento del 3%, seguido de la semana de Reyes, con un incremento por encima del 2%, mientras que la semana de fin de año reflejaba un ligero incremento del 0,2%. Sólo la semana previa a Navidad sufría una caída de las ventas del 2%, posiblemente por la contención del comprador de realizar sus compras en el último momento.

La semana de Navidad es clave también para las ventas de algunas categorías típicas de estas fechas: turrones registró un crecimiento del 24%, o especialidades navideñas (mazapanes, pannettone, mantecados, polvorones, etc.) lo hizo un 16%, mientras la semana anterior caían un 3% y un 8% respectivamente. En el caso de vinos espumosos nacionales (excluyendo el champagne), en cambio, es la semana de Reyes la que registró las mayores subidas, del 24%, y aunque ha cerrado la campaña de Navidad con una ligera caída de las ventas, las semanas de Navidad o la de fin de año reflejaron incrementos del 3%.

El 79% de las ventas que se realizan durante la campaña de Navidad se hacen en el supermercado, pero son más los compradores que eligen el hipermercado para hacer sus compras navideñas, que gana 4 puntos en estas fechas respecto al resto del año, repercutiendo en un incremento de las ventas del 1,6 en este periodo, mientras el supermercado crece un 0,6%. Para el hipermercado, el mayor crecimiento de las ventas se produjo la semana de Reyes, cuando la facturación se elevó un 9%, y la semana de Navidad, donde lo hizo un 5%; el supermercado se ha mostrado más estable en toda la campaña, y sólo muestra un repunte destacable con el incremento del 3% durante la semana de Navidad.

La Navidad es una época de consumo, y cada vez más el comprador espera a los últimos días para realizar sus compras de alimentación. Un comprador que ha recuperado el interés en la compra y que vuelve a confiar en las marcas pero sin dejar de aferrarse a las estrategias de control del gasto sin, a pesar de ello, perder la capacidad aprendida de auto-gratificarse en cada compra en su propio beneficio.