Pese a la buena evolución de los postres lácteos, el conjunto del mercado de yogures y postres lácteos sufrió un retroceso, según datos facilitados para el TAM junio 2014/2015 por IRI. En ese periodo, el volumen global alcanzó los 927,4 millones de kilos, que frente a los 940,5 obtenidos un año antes supone un decrecimiento del -1,4%. El valor de esas ventas también sufrió un retroceso al bajar de 2.215,6 a 2.174,4 millones de euros, un -1,9%. Evolución que también reflejan las cifras facilitadas por Kantar Worldpanel para el TAM1 de 2015, al marcar unas caídas del -0,3% en volumen y del -2,4% en valor.

Esta negativa trayectoria del conjunto del mercado durante el periodo analizado es consecuencia de los malos datos aportados por la categoría de yogures, cuyo volumen de ventas descendió un -2,4% (pasando de 748,7 a 731 millones de kilos) y su valor un -2,9% (de 1.715,5 a 1.665,4 millones de euros). Su elevada participación en el global (alrededor de tres cuartas partes tanto del volumen como del valor) diluye la positiva marcha de la categoría de postres lácteos, que en el TAM junio 2015 avanzó un 2,4% en volumen (hasta los 196,5 millones de kilos) incrementando su valor un 1,8%, casi 10 millones, fijándolo en 509 millones de euros.

Trayectorias contrapuestas

Si analizamos los datos del recorrido del mercado de yogures y postres lácteos en los últimos cuatro años se puede comprobar que la pérdida en el volumen de ventas ha sido de un -6,1% (casi 60 millones de kilos), lo que ha supuesto una pérdida en valor de 270,17 millones de euros (-11,1%). Y como en el último año, la categoría de yogures ha perdido en volumen casi 72 millones de kilos y en valor 290 millones de euros en ese periodo; mientras que la categoría de postres lácteos ha ido sumando hasta conseguir elevar su volumen de ventas en 12 millones de kilos (6,5%) y su valor en 20 millones de euros.

Una de las razones de la contrapuesta trayectoria que han recorrido ambas categorías –además de por el potencial de crecimiento de los postres lácteos al ser un mercado menos maduro que el de los yogures, y la elección como postre de la fruta por parte del consumidor- la podemos encontrar en la guerra de precios, factor casi único en el que se ha centrado la forma de competir en los últimos años. Sobre todo en la categoría de yogures, donde los dos pesos pesados (las MDD y Danone) acaparan casi el 90% tanto del volumen como del valor total de las ventas, ya que en la de postres lácteos otras empresas como Postres y Dulces Reina o Nestlé compiten con buenas cifras con Danone y el conjunto de las MDD.

Esa casi única competencia centrada en el precio ha restado esfuerzos en los últimos años a la innovación, aspecto clave en la formación de valor. En cualquier caso, y siendo muy cautos, parece ser que los datos de los últimos periodos de este año reflejan un cambio de tendencia positivo que puede romper con la negatividad de épocas pasadas. Cambio que se basa en la evolución de segmentos como las especialidades de yogur, el lanzamiento de gamas con nuevas recetas basadas en la reducción de grasas y azúcares o la utilización de diferentes variedades de leche, o la positiva trayectoria de subsegmentos como los "ecológicos" o los yogures infantiles.

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1626 de la revista ARAL.