Las ventas netas consolidadas de Omsa Alimentación, filial del Grupo Campofrío, se situaron en 133 millones de euros (22.137 millones de pesetas) al cierre del primer semestre del año, lo que representa un crecimiento del 13,5% sobre el mismo periodo del año anterior, mientras que sus beneficios antes de impuestos alcanzaron la cifra de 2,94 millones de euros (490 millones de pesetas), un 22,4% menos que lo conseguido en el mismo periodo del año anterior.

Esta disminución, menor que la registrada en el primer semestre del 2001, se debe según la compañía a las dificultades causadas por la aparición de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), aunque el sector ganadero tiende progresivamente a normalizarse.

El cash-flow bruto ascendió, a su vez, en este periodo a 930 millones de pesetas, con una disminución del 14,2 %; mientras que los fondos propios se situaron en 9.703 millones de pesetas y no existía deuda neta bancaria.