La Llei d´Ordenació de la´Activitat Comercial, aprobada en el Parlament de Baleares la primera semana de junio, impide la nueva construcción de superficies comerciales superiores a 250 metros cuadrados en poblaciones de hasta 3.000 habitantes, de 400 metros cuadrados en las de 10.000, de 600 metros cuadrados para las que tengan hasta 20.000 habitantes, de 800 para las zonas que superen esta cifra y 1.300 metros cuadrados para Palma de Mallorca, por sus especiales características.