Los operadores de delivery fueron los protagonistas del programa de tarde del 10º Congreso Aecoc de Supply Chain, que se celebró ayer en formato online, y que analizó el papel de estas empresas en la resolución de la logística de última milla. El General Manager de Groceries de Glovo, Daniel Alonso, aseguró que el mercado está entrando en “la tercera generación del e-commerce”, basada en las entregas inmediatas.
 
En este sentido, Alonso recordó que Glovo anunció recientemente la inversión de 20 millones de euros que irán a sus divisiones de comercio y supermercados para ofrecer entregas en un máximo de 30 minutos. “Entramos en la era del quick commerce (comercio rápido), y eso es algo que ya está sucediendo”.
 
De hecho, la compañía lleva tres meses testando en Barcelona la fórmula de entregas en menos de 15 minutos para pedidos de supermercados y Alonso aseguró que han registrado diversos casos en los que la recepción de la compra se ha realizado en menos de seis minutos. “Estamos convencidos de que el factor diferencial será la velocidad y el reto para ser los más rápidos está en garantizar la disponibilidad de flota y de productos”.
 
El director de Operaciones de Deliveroo, Marco Civolani, apuntó a que el futuro de la compañía también pasa por aumentar los servicios de entrega en 30 minutos. “Durante la primera oleada de Covid-19 entramos en el mundo del Gran Consumo a través de acuerdos con distribuidores como El Corte Inglés o Sánchez Romero para garantizar el suministro de productos de primera necesidad y de conveniencia ante el incremento de productos online, y la experiencia fue un éxito, en parte, porque los clientes podían recibir sus pedidos en media hora; queremos seguir por esta vía”.
 
Para el portavoz de Deliveroo, la tecnología ha jugado un papel facilitador a la hora de prever los pedidos y garantizar su recepción en menos de media hora. Un análisis con el que coincidió Alonso. “El poder predictivo de los algoritmos va mejorando y eso juego a favor de la entrega inmediata”.

En referencia al impacto de la Covid-19 sobre su operativa, Civolani consideró que esta segunda oleada de la pandemia presenta mayores retos que la primera. “Estamos ante un contexto más complicado porque las medidas son diferentes según la zona en la que trabajamos”, explicó y denunció que reducir las horas de entrega por la noche significa eliminar las cenas, “lo que es quitar la principal parte del negocio de los restaurantes”.
 
Para solucionar estos retos, Civolani explicó que Deliveroo ha apostado por ampliar las zonas de entrega para, así, multiplicar la oferta disponible y para que los propios restaurantes puedan tener acceso a más clientes. “Las decisiones que hemos tomado han sido acertadas y la mejor muestra de ello es la satisfacción de los usuarios, que han convertido el delivery en un canal de venta fundamental para todo tipo de negocio de restauración”.
 
La experiencia de Glovo con el retail alimentario se remonta a 2018, por lo que Alonso considera que el COVID-19 ha servido para llevar el reto de la entrega rápida a todo tipo de productos, como el textil. “Nuestra idea es que podamos llevar de forma inmediata al cliente cualquier producto que esté disponible en su ciudad”.